Se me ocurren pocas maneras mejores de celebrar mi 36 cumpleaños que hacerlo en Gavarnie, un lugar mágico para mí, en el que empecé a escalar en hielo en 1.994, y en el cual descendí el Coloir Swam en 1997, y la Cara Norte del Monte Perdido en el 2.000. Mucho antes que eso, cuando apenas contaba con 14 años, pasamos un verano con mis padres donde hicimos las principales cumbres de la zona. Es por lo tanto una zona del Pirineo a la que le tengo un cariño muy especial. El año pasado estuve cinco veces de las que solo escale en una ocasión. Fue con mi hermano Iker, e hicimos una cascada muy bonita que se llama LA CRUZ DEL SUR. En las otras cuatro ocasiones y siempre en compañía de Oscar Gogorza, o nos hizo malo, o estaba avalanchoso, o las condiciones no eran suficientemente buenas. Dicho de otra manera, el año pasado hice mucho coche para ir a Gavarnie, escale poco, y me desespere mucho… Este año prometía más de lo mismo. Tras mi vuelta de Pakistán, no pintaba que iba a tener mucha suerte con el hielo, ya que Gavarnie apenas se había formado, pero nuestra suerte cambio para el día de mi cumpleaños. Marchamos para allí en cuadrilla de cuatro: Juan Mari Iralola y Juan Vallejo en una furgoneta, y, Oscar Gogorza y yo, en la otra. Allí estaban Kapi y Mikel Bonilla, que venían de hacer muy buenas cascadas por los alpes. El primer día decidimos no madrugar demasiado -Fue culpa mía: ¡Quería dormir!- y se nos adelantaron en Adrenaline que era la vía que pretendíamos hacer. Apenas habíamos rodado en hielo este año (Solo un poco en Pakistán) y estábamos haciendo un esfuerzo de valentía metiéndonos a este 5+. Aun diría mas: ¡La columna del cuarto largo nos tenia aterrorizados! Empezamos a estudiar las vías que nos quedaban por hacer y de todas ellas solo THANATOS 6/225 m estaba desocupada. Pero era ir de mal a peor…Llevo intentando hacer esta vía toda la vida, y cuando ha estado en condiciones, o yo no estaba en casa, o tenia que trabajar y no podía ir, o no me veía rodado para este 6º… Le mire a Oscar y le dije: Esta es nuestra oportunidad. A pesar de que Oscar siempre es el tirado para adelante, esta vez no lo tenía tan claro. El pobre venia de un accidente en Marruecos que casi le cuesta el pellejo y no tenia ganas de volver a tener otro. Al final nos convencimos mutuamente de que podíamos hacerla y allí nos metimos. Encontramos la columna del tercer largo en muy buenas condiciones y finalmente resulto que disfrutamos toda la vía. En el suelo me abraze con Oscar, para mi esta vía siempre has sido un mito desde que la intentara en 1997 por primera vez con David Larrion. Me acorde de mi compañero de andanzas de las escaladas invernales de aquella época tristemente desaparecido en las Jorasses junto a Pepe Chavarri y Pablo Salas en el 2,000. Fue un palo tan duro que me aleje del alpinismo “recio” durante mas de un año. Empezaba a perder amigos en las montañas y no era capaz de asimilarlo. Por fin conseguía la obra maestra de Dominic Julien y lo hacia junto a otro buen amigo de esta época mas moderna. Un compañero que me ha acompañado en muchas de mis mejores vías de los últimos años, y que se ha convertido en un gran alpinista. A la mañana siguiente no había nadie en Adrenalina y la gozamos como cosacos, mientras Juan Vallejo y Juan Mari Iraola escalaban Thanatos. La columna del cuarto largo aunque temible no se resistió a nuestros encantos. Así dejábamos Gavarnie, el día 17, día de mi 36 cumpleaños, con la cabeza alta tras haber logrado un doblete inimaginable para mi en uno de mis lugares mas queridos. Pocos días después me enteraba que otro amigo y compañero de aventuras en mi última expedición invernal a Pakistán, había conseguido abrir una nueva ruta en el Cervino junto a su padre. La vía Barmasse quedaba en el Matterhom para la historia. Paro mientras esto sucedía nosotros volvíamos corriendo a Gasteiz a celebrar mi cumpleaños: ¡Que mejor manera de cumplir los 36!
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